LA CAÍDA DE UN ÍDOLO

Dicen sus incondicionales que Jordi Pujol ha sido un estadista sin Estado. En 1955, un colectivo universitario de carácter apolítico y de concienciación nacionalista formado por jóvenes profesionales y empresarios, entre ellos Jaume Carner, Frederic Roda, Jaume Nualart y el propio Pujol, creó el CC. Más tarde Pujol consiguió ser el máximo dirigente de la derecha catalanista -no independentista- y el máximo responsable del mayor de los embrollos económicos que acabaron con ‘CiU’.

Sin embargo, los ciudadanos soberanistas siempre reconocieron su capacidad como político y el hecho de haber sido recluido en una cárcel franquista por ser ‘catalán’. Mediante CiU, Pujol estructurar un proyecto cristiano-demócrata vinculante en el mundo empresarial y en la Iglesia. En las elecciones de 1980 Pujol arrasó. Una vez más el ‘seny’ hizo que los catalanes votaran a ‘CiU’ para evitar una victoria de la izquierda. Pujol ‘para hacer país’ tenía cogidos por las narices a los burgueses, a la banca ya los curas pero como precisaba disponer de fondos suficientes para promocionar a su partido creó Banca Catalana con la ayuda de su padre. ‘CiU’ al alcanzar la mayoría absoluta catapultó a magníficos a gentes poco recomendables de su entorno como Macià Alavedra, Lluís Prenafeta, Antoni Sobirà y Carles Subarroca. Todos ellos acapararon el presupuesto de carácter billonario de la Generalitat, enriqueciéndose creando sociedades fraudulentas.

Carlos Villarejo, jefe de la Fiscalía de Cataluña, formuló una querella criminal contra él y los otros 25 ex administrador de Banca Catalana. Los querellados habían ido captando dinero ofreciendo ‘extra-tipo’ a los ciudadanos, falseando la contabilidad para eludir el pago de impuestos. La querella siguió adelante, pero el pleno del TSJC, vergonzosamente, decidió archivarla dado el ‘talante’ de Pujol. Villarejo fue defenestrado y considerado enemigo de Cataluña. Fue Jordi Pujol un buen presidente? Acepto Salvador Techo cuando sostiene, en este mismo diario, que ‘Pujol fue el político más importante de nuestra historia’ pero olvida añadir que también fue el más corrupto, Es cierto que creó el Estatuto regulador de las instituciones públicas, que se sacó de la manga la Corporación Catalana de Radiotelevisión (TV3) y que promulgó, entre otras, las leyes de Normalización Lingüística, la de Ordenación Territorial y la Sanitaria, si no fuera que en verano de 2014 dio la campanada confesando a los medios que tenía una cuenta multimillonario en Andorra con dinero procedente de una deja de su padre.

Ahora la Guardia Civil, en concreto la UDEF, ha entregado al Magistrado José de la Mata del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional, un informe que cuantifica la fortuna de los Pujol en 290 millones de euros. El fiscal Villarejo tenía razón. De la Mata, en una reciente auto, señala que Marta Ferrusola y los Pujol, «aprovechando la posición privilegiada de linaje en la vida política, social y económica acumularon un patrimonio desmedido fruto de sus conductas depravadas y corruptos».

El informe de la UDEF es desolador. Responsabiliza a toda la familia Pujol, inducida por Marta Ferrusola, de haber actuado como un grupo criminal desde el momento que abrió en 1990 su primera cuenta fuera de España. Desmiente, por lo tanto, el origen de la fortuna de los Pujol atribuida a un legado del padre del ex presidente. El atestado acredita como dogma de fe que las facturaciones millonarias realizadas mediante las sociedades asociadas a Jordi Pujol y Marta Ferrusola no tienen ninguna justificación, ya que no se sustentan en la prestación de ningún servicio relacionado a los conceptos que figuran en las facturas. Ha sido la estafa más grande que un estadista ha hecho en su país. Un desfalco aparentemente sencillo, dada la posición del corrupto de turno, el jefe de un clan de desaprensivos que, sin ningún tipo de pudor ni de vergüenza, se apropió de los capitales de todo un pueblo. Un saqueo en toda regla amparado en la equivocada estima de sus víctimas y la impunidad de la omnipotencia del clan Pujol.

Este colosal e inoportuno escándalo del ex presidente de la Generalitat y su familia, ha sobrepasado los límites de la lógica si los relacionamos con la inmediación de una serie de eventos cruciales que se producirán, inexorablemente, muy pronto, en nuestra nación. Para muchos no ha sido más que la caída de un ídolo, para otros el descrédito de los políticos espurios y partidistas, para la mayoría de ciudadanos la descomposición de un régimen burgués y clerical y para los votantes del 1 -0 un nuevo obstáculo del sistema para dificultar el camino hacia una República independiente dentro de Europa, que es la voluntad de los habitantes de un pueblo que quiere vivir con libertad.