El rehén

La noche  del 14 de diciembre de 1973, el mismo día en que comenzó el proceso 1001 en el TOP, Josep María Loperena estrenó ‘El rehén’ de Brendam Beham en el Teatro Bellas Artes de Madrid. Al caer el último telón el público permaneció sentado en sus butacas sin apenas respirar. El silencio era absoluto. El argumento del drama de Beham es palmario y su intencionalidad política, obvia. Había sido combatiente del IRA organización revolucionaria irlandesa que en España se equiparaba con la ETA. ‘El rehen’ fue el preludio de la operación ‘Ogro’ la que mandó a volar por los aires a Carrero Blanco siete días después. Ambas organizaciones perseguían los mismos objetivos.  Beham pasó la mitad de su existencia en la cárcel. Murió a los 41 años de una cirrosis motivada por el alcohol. El fantasma de la guadaña rondando por el Pardo hizo que la mayoría de los críticos eludieran el análisis de la realidad. Solo se refirieron en sus comentarios a las palabras soeces y procaces y a las actitudes de prostitutas e invertidos que, según ellos, ‘producen indefinible malestar: hieren y ofenden por su abuso de crudeza’. A los treinta días de su estreno, el Consejo de Ministros prohibió seguir representando la obra. Cuentan las malas lenguas que indemnizó a José Tamayo, dueño del Teatro Bellas Artes, pero a los técnicos, actores y actrices, no.

Autor: Brendan Behan.
Producción: Compañía Titular del Teatro Moratín.
Versión: C. Martí Farreras.
Dirección: Josep M. Loperena.
Escenografía: Manuel Malpaso.
Intérpretes: Carmen Maura, Queta Claver, Javier Loyola, Andrés Mejuto, Jaime Blanch, Ana María Méndez, Enrique Navarro, Luisa Fernanda Gaona, Ricardo Alpuente, Carmen Carro y  Juan Meseguer
Estreno: 14 de diciembre de 1973.
Primera Campaña Nacional de Teatro, de noviembre de 1968 a febrero de 1969.

  • Caricatura ABC desembre 1973

Tiempo de espadas

Estrenada en Madrid en septiembre de 1972, se mantuvo en el infanta Beatriz hasta acabar la temporada. Pocas veces una obra dramática ha sido tan apasionadamente comentada, reexaminada y analizada por los espectadores. Se trata de transposición a nuestros días del pasaje bíblico sobre Jesucristo y sus discípulos convertidos en guerrilleros con su mentalidad y actuación de guerrilleros del siglo XX. Otros son renovadores pero pacifistas. Estos doce hombres, tocados por la fascinación del Hombre iluminado viven en un perpetuo duelo polémico. Sus tensiones llegan a provocar ásperos conflictos. Se temen y en algún caso hasta llegan a odiarse. La obra ha sido concebida como una historia intemporal; es decir, sin ningún tipo de localización en el espacio ni en el tiempo.
Salom ha usado de su mejor dialéctica al servicio de este empeño desmitificador, y ha situado a nivel humano —y al alcance de todos— las ideas que de una teología explicada en las escuelas de forma excesivamente convencional y poco pragmática. La destreza de que ha hecho alarde es literalmente mágica.

Autor: Jaime Salom.
Dirección: Josep Maria Loperena.
Ajudantn de dirección: Antonio Herrero.
Escenografía: Manuel Mampaso.
Vestuario: Manuel Mampaso.
Iluminación: Manuel de Fontanals.
Música: Gustav Mahler.
Con: Glòria Martí, Silvia Tortosa, Amparo Soto, Sancho Gracia, Rafael Arcos, Manuel Toremocha, Juan Polo, José Manuel Cervino, José María Gúillén, Adriá Gual, Juan Pedro, Álvaro de Luna, Juan Antonio Gálvez, Vicente Haro, Enrique Paredes y Vicente Gil.
Estreno:28 de setiembre de 1972 en el  Teatro Beatriz de Madrid.

  • Tiempo de espadas, 1972