Un triste telón final para ‘La torna’

La decisión del director teatral Alber Boadella de declararse culpable de las acusaciones presentadas por el ministerio fiscal a raíz de la puesta en escena de La toma es una acción conformista impropia de la solidaridad que en su día generó el proceso, en defensa de la libertad de expresión. El autor del artículo sostiene este punto de vista y recuerda los dos años de cárcel que varios de los componentes de la compañía teatral, Els Joglars padecieron en virtud de la sentencia dictada en 1978 por un tribunal militar. Ahora que el director de la obra se enfrentaba a un tribunal civil, Loperena considera que Albert Boadella ha abusado de una prerrogativa legal por la trascendencia del juicio.

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