En este apartado se muestran fotografías y fichas técnicas, acompañadas de un pequeño comentario, de algunos de los montajes escénicos más representativos que Josep Maria Loperena llevó a cabo en los veinte años dedicados al teatro profesional. No están todos. Son tantas las obras que dirigió y tantos los textos realizados que ha sido una tarea larga y compleja recopilar la información que aquí se presenta. De algunas obras como “Las separadas” de Alfonso Paso, ‘Pisito de solteras’ de Jaime de Armiñán, u otras obras de Neill Simons, Agatha Christie, Enrique Ortembach, Luis J.Comerón o la revista musical ‘Barcelona 2.000’ nos faltan referencias por lo que, de momento, han quedado excluidas. La relevancia de estos montajes se debe al prestigio de los autores, el éxito comercial o artístico o en la originalidad e inventiva de las ‘puestas en escena’. Se mezclan comedias de capa y espada, esperpentos, dramas, “bojigangas”, “vaudevilles” y tragedias, una colección que quiere mostrar que por Loperena el teatro fue, durante todos esos años, algo más importante que su propia vida.

 


Un triste telón final para ‘La torna’

La decisión del director teatral Alber Boadella de declararse culpable de las acusaciones presentadas por el ministerio fiscal a raíz de la puesta en escena de La toma es una acción conformista impropia de la solidaridad que en su día generó el proceso, en defensa de la libertad de expresión. El autor del artículo sostiene este punto de vista y recuerda los dos años de cárcel que varios de los componentes de la compañía teatral, Els Joglars padecieron en virtud de la sentencia dictada en 1978 por un tribunal militar. Ahora que el director de la obra se enfrentaba a un tribunal civil, Loperena considera que Albert Boadella ha abusado de una prerrogativa legal por la trascendencia del juicio.

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No te n’oblidis mai…al paso alegre de la paz

Mike Nichols, nacido bajo el poco americano nombre de Mikhail Igor Peschkowsky en Berlín, dejó la medicina para dedicarse al teatro. El futuro director de El graduado llegó a acumular nueve premios Tony por sus incursiones en Broadway. Del mundo de la escena heredó su ductilidad con los actores, su capacidad de persuasión y su sentido del riesgo a la hora de elaborar un casting. El ejemplo más evidente fue El graduado, donde apostó por Dustin Hoffman tras rechazar a Robert Redford, el actor impuesto por los productores. Nichols prefirió siempre a los comediantes procedentes del teatro, como Hoffman, De Niro o Pacino que a las estrellas de Hollywood.
‘No te n’oblidis mai’ es una adaptación critica de una de sus obras más representativas a la posguerra española. Loperena y Nadal, sus adaptadores, trasladaron la acción de la comedia a la Barcelona franquista de la década de los cincuenta que acabó con el consejo de guerra a Jordi Pujol, la huelga de tranvías, el cambio forzoso del  alcalde Cimarro por José María de Porcioles, y el fin del aislamiento diplomático. Una de los personajes representado por Rafael Anglada viste de falangista durante toda la función, un hecho insólito en la época de su estreno marcada por el olvido y la anhelada muerte del dictador.

AutorPeter Nichols
ProducciónTeatre Romea
Versió catalana: J. Nadal.
Direccióm: Josep Maria Loperena.
Intérpretes: Gabriel Agustí, Gloria Martí, Encarna Sánchez, Rosa Morata, Rafael Anglada y Jaume Nadal.
Estreno: octubre de 1977 en el  Teatre Romea
  • No te n'oblidis mai. El paso alegre de la Paz, 1972