INFILTRADOS EN TV3

Todas las personas, sea cual fuere su ideología, pueden expresar sus opiniones en todos los medios ejerciendo su derecho a la libertad de expresión. Es un principio fundamental que solo tiene un límite: El agravio verbal, la injuria, la calumnia y la falacia dolosa que en lenguaje lúcido y claro equivale a maquinación marrullera. Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales de 1950 reconoce a la libertad de expresión ‘valor de ley básica’. Sin embargo, añade, “Su ejercicio podrá ser sometido a condiciones, restricciones o sanciones siempre que sean necesarias – el matiz es importante– para la seguridad nacional, la defensa del orden establecido y para la prevención del delito”. Algo que se encuentra a millones de años luz en la España presuntamente democrática del postfranquismo en la que aún se sigue encarcelando a cómicos y titiriteros por ejercer este derecho. El problema surge cuando esta libertad se practica en tertulias televisivas en las que se cruzan opiniones enfrentadas, a veces más que conflictivas, para conseguir una mayor audiencia. Continuar leyendo “INFILTRADOS EN TV3”

UN NUEVO FALLO DE LLARENA PROMUEVE LA NULIDAD RADICAL DEL ‘PROCÉS’.

A excepción de ‘Diario 16’ que se llama a si mismo ‘el diario digital de la segunda transición’, los medios informativos callan. Tienen miedo. No se atreven a decir que el juez Llarena ha vuelto a meter la pata. “La confirmación del Auto de conclusión del sumario –cito textualmente al juez Presencia, autor del artículo- no lo resolvió la Sala de recursos sino la Sala de Admisión la misma que acordó el inicio de la instrucción porque al juez Llarena se le olvidó dictar el Auto de iniciación del sumario”. Esta cuestión que para muchos puede parecer banal o un tanto baladí, no lo es en absoluto: presupone la ‘nulidad absoluta’ del Procés. Ya el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo declaró en dos de sus sentencias -la relativa al caso ‘Piersack’ de 1982 y la del ‘caso ‘De Cubber’, en 1984- que todo juez debe abstenerse de cometer una falta de imparcialidad, instruyendo y juzgando a la vez, pues si así lo hiciere se perdería la confianza que los Tribunales han de inspirar a los justiciables en una sociedad democrática. Por esta razón tan simple el juez instructor –en nuestro caso Llarena- no puede sentenciar, ni fallar, ni tan siquiera formar parte del tribunal juzgador ya que, de hacerlo así, provocaría en los justiciables alerta, espanto y desconfianza. Continuar leyendo “UN NUEVO FALLO DE LLARENA PROMUEVE LA NULIDAD RADICAL DEL ‘PROCÉS’.”

LA GUERRA DE LAS BANDERAS

Un chiste, para algunos inaceptable, que escenificó el cómico Dani Mateo en ’El Intermedio’ del Gran Wyoming, avivó la vieja guerra de las banderas que castigó en el pasado siglo a los que las quemaban con largas penas de prisión. El porqué: un ‘sketch’ en que el presentador simulaba sonarse la nariz con la bandera de España mientras anunciaba el fármaco Paracetamol y a su patrocinador, la Clínica Baviera. La entidad farmacéutica se mostró claramente a favor de la Constitución defendiendo el respeto a los símbolos y, en conclusión, retiró los acuerdos publicitarios celebrados con el artista televisivo al no poder compartir sus expresiones. La reacción mediática fue inmediata. Frank Cuesta, locutor de la ‘Cuatro’, le dirigió a Mateo un ‘chat’ instándole a reflexionar. “Si bien ejerces tu libertad de expresión, lo cual no es delito, no olvides en cómo se sentiría un militar en el medio de África cuando te burlas de algo que para muchos representa algo más que un trapo”. El carismático personaje terminaba su carta con este sutil y maléfico interrogante: Continuar leyendo “LA GUERRA DE LAS BANDERAS”