Aznar: apóstata, tránsfuga y mártir

Son muchos los políticos de la España del último Borbón que han ido cambiando de partido para mejorar o ascender en lo que consideran su carrera profesional. Han pasado de luchar contra el sistema a pugnar para regir el sistema. Para ellos la política es un oficio como el de administrativo, oficinista o mero chupatintas. Se sirven de ella en su propio beneficio olvidando que debieran estar al servicio del Bien común. Por esta razón el mundo de la política se halla inmerso en un estado de miseria muy difícil de superar. Pero el gobierno de una nación no es ninguna farsa a pesar de que existan farsantes que la denigren. Las puñaladas traperas que le han clavado en su alma la han herido de muerte. Cuando eso ocurre deja de ser el escenario del teatro del mundo para convertirse en un esperpento de caricatos.

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